20 Aniversario de Alcoarte
Con el mimo que exige la fragilidad de un recién nacido, con la seguridad que merece el más suntuoso de los tesoros, con la profesionalidad que demanda cada obra de arte, Alcoarte prepara el traslado de las obras de arte consciente de que cada una es una pieza única e insustituible.
Así comienza la odisea de un viaje programado hasta el más ínfimo pormenor, un viaje que sólo finalizará con el regreso a casa, inalterado, de los que partieron, los protagonistas del arte y de la cultura, de aquellos que protagonizaron la historia y de esos que hoy construyen su futuro.
En el camino quedaron olvidados los múltiples detalles técnicos de preservación, de planificación, de transporte, de montaje; los numerosos trámites administrativos y aduaneros; el proyecto de puesta en valor en su presentación al público. De ellos sólo permanece aquello que Alcoarte, mano a mano con cada museo, con cada institución, pública o privada, hizo posible: acercar el arte y el patrimonio, en general, a los ciudadanos.
Propiciando tránsitos de doble sentido donde se objetivan los intercambios culturales que constituyen hoy una de las vías materiales más importantes para la dilución de las nociones de centro y periferia, para la organización de un mundo polifocal donde la cultura es global, donde el arte es herramienta para el diálogo y donde la exposición es vía para la construcción de redes culturales y medio de valorización, estudio, interpretación, difusión y creación de cultura.
La tarea más ardua: asegurar ese difícil equilibrio entre el uso y disfrute del arte y su preservación, la divulgación y la conservación. Los 20 años de Alcoarte son la Historia de esta obsesión por la excelencia.
Patrimonio en tránsito. Arte en movimiento.
Alcoarte
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